Los rayos ultravioleta tienden a ser más nocivos en verano en zonas cercanas al ecuador.

Si estás expuesto al sol de manera constante usa la protección adecuada.


Las altas temperaturas y la radiación han aumentado en este caluroso verano. Si bien, tomar baños de sol es saludable, exponerse al mismo demasiadas horas, especialmente en esta temporada, puede provocar ciertas lesiones en la piel. En ese sentido, si has estado expuesto al sol de manera constante y sin la adecuada protección, el doctor Pedro Mendoza de La Positiva Seguros da a conocer qué tipo de enfermedades puedes desarrollar como consecuencia.

Insolación: El enrojecimiento o quemadura de la piel puede manifestarse durante las 24 horas siguientes a una exhibición solar intensa. En caso de ser grave, puede causar dolor y ardor. Para tratarlas, se recomienda colocar lociones hidratantes, agua o vegetales frescos, como el pepino, en la zona inflamada.

Reacción alérgica: Tras el enrojecimiento de la piel por insolación, algunas personas registran alergias, por lo general hereditarias, al sol. En tal sentido, en caso aparezcan erupciones cutáneas, como ronchas o ampollas a modo de alergia, es recomendable consultar a un médico.

Cataratas: La exposición a los rayos UV aumenta las probabilidades de ciertas cataratas. Esto se debe a que una cantidad significativa de la radiación UV es absorbida por el estroma de la córnea. Para ello, se recomienda utilizar lentes con lunas oscuras en el día, especialmente los más soleados.

Envejecimiento temprano: La exhibición masiva al sol sin protector solar durante años puede causar lesiones en la piel en función a la textura y elasticidad. De tal manera, se registra en la cara, cuello, nuca y brazos manchas y lunares. No obstante, es importante tener en cuenta los signos de alarma de estas marcas cutáneas, pues pueden ser peligrosas.

Cáncer de piel: La exposición a la radiación UV sin protección es el factor de riesgo más prevenible del cáncer de piel, tanto en el carcinoma basocelular y el melanoma. Cabe resaltar que la gran mayoría de estos se presentan en las zonas de la piel expuestas al sol: la cara, el cuello, las orejas, las manos y los antebrazos. Por ello, es importante prestarle mucha atención al ABCDE de manchas o lunares que pueden aparecer en dichas zonas.

Este consiste en la A de asimetría, la B de bordes (irregulares), la C de color (zonas de color oscuro y zonas de color claro), la D de diámetro (mayor de 0,6 cm) y la E de evolución (cambio de tamaño, color, sangrado, etc). Por ende, ante la mínima extrañeza registrada, es recomendable recibir asistencia médica.

Informa Revista Digital Naturaleza Interior
“Cuidando nuestro medio ambiente y la vida”

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